Los "atacazos" chilensis

Tratando de elegir 1 panorama para disfrutar de las templadas noches de Santiago de estos días, me di cuenta que estaba siendo bien ambiciosa - e ingenua - al pensar que iba a ser una tarea fácil escoger solo una cosa en un mes que como nunca tiene una cartelera con veintiocho mil ochocientas alternativas culturales (ahí exageré...pero ni tanto)

Y es que mientras navegaba entre obras de teatro, ciclos de cine, talleres de manualidades, ferias literarias, etc, etc, etc, me di cuenta que este era ni más ni menos que un nuevo episodio de un "atacazo" chilensis (me concedo los d° reservados por el término)

Un ejemplo es lo que pasa este mes. Desde hace unos años - y este más que nunca - enero es EL mes del arte, con más de cinco festivales de teatro funcionando paralelamente, dos ciclos de cine, talleres, una feria del libro, conciertos, inauguración de exposiciones, etc, etc.

Hacen falta horas y días para disfrutar la nutrida cartelera y la neurosis crece al tener el pensamiento de "uf, todo lo que me estoy perdiendo". Pero en fin, es genial que exista tanta oferta cultural en una ciudad/país que adolecía de expresiones como éstas. Mi comentario mas bien apunta a los periodos de sequía, ya que aparte de este mes, en ninguna otra época del año tenemos una inundación cultural de las dimensiones de la vivida en estos días...

Otro ejemplo. Diciembre, navidad, se acerca el verano, y paf!, atacazo solidario. Viene el Teletonazo y todos cooperan. Nuevamente no hay nada de malo con la causa, lo malo está -para muchos- en sentir que con eso se "cumple la cuota", y la verdadera solidaridad, la que se vive día a día, con el vecino, el compañero de puesto, la gente de la toma que ni siquiera conozco, queda en un punto bieeeeen abajo de la agenda personal y qué decir de la pública.

Septiembre. El patriotismo. De no ser por uno que otro partido de fútbol, septiembre es aun EL mes del patriotismo, cambian las comidas, la música, las actividades, los padres llevan a los niños a jugar "juegos típicos", en fin (el resto de la historia ya la conocen)

Por eso, hoy abogo para que nuestros "atacazos" se transformen en parte de nuestra cotidianeidad y que no haya que esperar enero, diciembre o septiembre para interesarnos más por el arte, por ayudar a nuestros vecinos o para disfrutar las bondades de nuestras tradiciones.

Ojalá cada día podamos tener más arte, cueca y cruzadas solidarias que nos recuerden que no tiene que haber un día ni un mes específicos para disfrutar de cada una de estas expresiones.

Comentarios

Entradas populares