Magia en el desierto...

Cómo lograr empatía y conectar la "mentalidad" occidental con la sencilla historia de una familia de nómades en el desierto de Gobi (Mongolia)????...sin duda el desafío que se le presentaba al director del documental "La historia del camello que llora", no era menor...
Sin embargo, enfrentó el desafío y logró cabalmente hacer que miles de personas en todo el mundo se hicieran parte de la historia de una sencilla familia de mongoles que habita en el desierto, y viviera con ellos la premura de una vida dura pero llena de lo que para los occidentales no podría ser más que supersticiones y rituales ancestrales pintorescos...
Cuando día a día la capacidad de asombro es menor, impresiona la existencia de un mundo alejado de la tecnología, el consumismo y la globalización, donde la familia se reune a tomar el te en el suelo y los sonidos propios del desierto son el acompañamiento principal de cada jornada.
Nuestra relación con el medio ambiente es sin duda el tema que aflora para la reflexión luego de ser testigo de este mundo perdido y a la vez conservado en que hombres, mujeres, niños, animales y el desierto conviven armónicamente...
Cuán "des-humanizados" nos encontramos??, cúanto nos ha enajenado nuestro progreso???, es difícil saberlo a ciencia cierta, en especial cuando nos encontramos en medio de esta vorágine, sin embargo, parte de la historia de este documental me dio una pista..
Una de las camellas que era parte del rebaño de esta familia, recientemente había dado a luz y rechazaba a su cría, probablemente por las innumerables dificultades que tuvo en el parto...ante la inminente muerte de la cría que no se podía alimentar bien y vagaba triste tras su madre, la familia - en pleno - toma una decisión...conseguir a la brevedad al mejor violinista de la región...
No sacrificar la cría, no conseguirle otra hembra que lo alimentara, no alimentarlo artificialmente, no obligar a la madre, amarrándola para que no se arrancara de su cría, no castigando a la madre...en fin..tantas otras alternativas.
El plan era que este prodigioso violinista llegara hasta donde la camella y entonara las más dulces melodías, mientras una de las integrantes de la familia cantaba canciones que son parte de una antiquísima tradición...
Y la sorpresa...el ritual funciona...la madre acepta a su cría, la alimenta y llora..la familia regresa a su morada junto al violinista y celebran...


Comentarios
Publicar un comentario